viernes, 1 de enero de 2016

Azcapotzalco es Azcapotzalco


Cuando se conoce a gente nueva uno de los temas obligados es ¿Dónde vives? como chintolo por supuesto la respuesta es: en Azcapotzalco. Durante muchos años he escuchado cosas tan absurdas como: "pero eso está en el Estado de México" "Ahí no hay nada por que nunca había escuchado de esa delegación" "¿Es dónde están las milpas no? También a lo largo de los años aprendí a no tomar con mucha importancia y seriedad a esas personas. 

Lo cierto es que los azcapotzalcas  saben que Azcapotzalco es Azcapotzalco.    

Bueno, sé que el vídeo tiene muchas deficiencias pero de todos modos me gusta. 





lunes, 16 de noviembre de 2015

La sencilla definición del Origen del Conocimiento


Él conoce la mecánica cuántica, yo menos.

Jonh Clauser era una aspirante a doctor en astrofísica en la Universidad de Columbia a finales de los años sesenta, todo iba de maravilla menos su calificación en mecánica cuántica, a pesar de sus múltiples esfuerzos la nota no mejoró. Como un recurso desesperado estructuró una máquina para comprender el funcionamiento de la mecánica cuántica -su talón de Aquiles-, esa aplicación conocida como el experimento Aspect se constituyó en una referencia para comprender lo relacionado al tema, sin embargo, hasta el día de hoy el Doctor en Astrofísica confiesa que aún le cuesta mucho trabajo entender cómo funciona la mecánica cuántica.

Este hecho que puede parecer únicamente anecdótico y risible me llevó a cuestionarme con mayor interés la forma en que el conocimiento se origina y se conforma, ¿Qué tanto conocemos de forma consciente e inconsciente? Seguramente como profesores hemos observado a estudiantes que durante las sesiones muestran un gran nivel de reflexión en cuanto a la temática que se desarrolla, pero se muestran incapaces de resolver una prueba, test o examen, aún así  sus participaciones promueven el conocimiento entre ellos y sus pares.

El origen del conocimiento.

En términos generales puede decirse que el origen del conocimiento es la relación entre el sujeto cognoscente y el objeto. Aunque es una definición muy sencilla parte del problema radica precisamente en el sujeto, quien es un elemento exponencialmente complejo por lo que hablar del origen del conocimiento también lo es. Por ejemplo desde el punto de vista filosófico se  ha reducido a grandes rasgos a cuatro posturas el origen del conocimiento: racionalismo, empirismo, intelectualismo y apriorismo; a pesar del intento de una explicación más completa y conciliadora de las dos últimas posturas lo cierto es que no existe una definitiva conclusión (Robles, 1949), el problema de las posturas sobre el origen del conocimiento, es que centran más en la pura descripción del conocimiento y no necesariamente a un posicionamiento noético determinado.


Por otro lado si bien podemos hablar de un objeto definido el problema del objeto mismo también representa un dilema. Retomo el ejemplo de Moore (2006), durante la Edad Media el objeto  de conocimiento era la tierra –plana- sin embargo el problema de ese objeto de conocimiento no era auténtico, pero ¿Era un conocimiento que les servía a los hombres  en el Medioevo? Si era así entonces el origen del conocimiento surgía como una necesidad verdadera mediante la relación con un objeto falso e inexistente, es decir, la naturaleza del objeto no importa en sí porque cuando se habla del origen del conocimiento se dice que es aquello donde se puede extraer conocimiento verdadero y cierto para completar un juicio, desde el punto de vista epistemológico la comprensión del mundo no proviene de su descubrimiento, sino de los principios utilizados para conocerlos, analizarlos y transformarlos (Abarca, 1997).

Efectivamente sabemos que el origen del conocimiento es la relación que existe entre el sujeto cognoscente y el objeto, sin embargo la forma en que se origina el conocimiento es difícil de precisar dada las características multifactoriales del sujeto cognoscente, así como las características del objeto mismo, y las complejidades de la relación entre sujeto y objeto. Pensemos que nuestro objeto de estudio es una manzana, que establece su relación con diferentes sujetos cognoscentes, cada uno de ellos establece una única y diferente relación, aunque el objeto sea el mismo, así como existen diferentes representaciones de las manzanas de cada uno de los sujetos, así es el origen del conocimiento en cada uno.


No entiendo el origen del conocimiento

Al doctor Jonh Clauser aun le cuesta trabajo entender la mecánica cuántica, debo confesar que a mi cada vez más me cuesta trabajo entender cómo se origina el conocimiento. Sin embargo es algo que nunca podré dejar de cuestionarme, la razón al contrario del origen es más sencilla de explicar: todos los profesores debemos (sí, como imperativo) cuestionarnos por lo menos en un momento de nuestra profesión sobre el origen y teoría del conocimiento, pues no puede propiciarse sino se sabe como favorecer que se dé (Claxtón, 1987) y en dado caso más que generar un conocimiento o aprendizaje lo que el profesor hará es obstaculizarlo o frenarlo. Recordemos que no en balde la referencia del origen del conocimientos en la explicación de los paradigmas educativos está presente.


Recursos

Abarca Fernández, Ramón. (1997). La epistemología herramienta para precisar los campos científicos. Revista Entelequía, recuperado el 06 de noviembre 2015 de http://www.eumed.net/entelequia/en.art.php?a=03a05
Claxton, Guy. (1987) Vivir y aprender. Psicología del desarrollo y del cambio en la vida cotidiana. México, Alianza
Greene, B.(2012).Mas allá del Cosmos-Un Salto Cuántico. Recuperado en https://www.youtube.com/watch?v=XbnjTKC0Has
Moore, T.W. (2006) Filosofía de la educación. México, Trillas.

Robles, Oswaldo. (1949). Gnoseología fundamental. Actas del Primer Congreso Nacional de Filosofía. Argentina. Marzo- Abril 1949.Tomo II.